Ya no soy una Monger

Finalmente y tras mucho tiempo esperando, anoche tuve en mis manos el nuevo santo grial de los cocineros. Si eres un moderno que le gustan las cocinitas, no te lo puedes perder!

Mikel López Iturriaga, conocido entre otras locuras por su blog El Comidista, ha sacado su segundo libro. Se titula: La cocina pop de el comidista.

Era tal mi obsesión por tenerlo, que incluso mi novio me regalo una tarjeta regalo para que el mismo día que saliese a la venta lo pudiera tener en mis manos. Y ese día fue anoche. En cuanto lo cogí no paré hasta ver todas y cada una de las recetas. Pero lo mejor es que además asocia cada idea con el maravilloso mundo pop, ya puede ser una serie de televisión o con eso que llamamos vintage y que él llama viejuno.

Sí que es verdad que el precio no es muy apto para una becaria como servidora,  pero puesto que ha sido un regalo no me quejo. Además esta hecho para torpones, si se te cae la cuchara mientras lo lees no pasa nada, ya que las páginas son como de un libro de bebes, antibabas!

Seguramente me llamaran moderna de gafapasta pero me muero por empezar a preparar alguna receta, la cual por supuesto, os comentare en el blog Imagen

Mis primeros bagels

El otro día leía en el país el origen de los bagels: polacos. La verdad es que me sorprendió bastante pues siempre pensé que era algo muy ingles. Quizás mi percepción sea por la cantidad de veces que he visto a los americanos comer bagels en las series de televisión.

Al ver el articulo se me antojo hacer unos, no deben ser muy difíciles  pensé yo, y encontré en Internet una receta que tenia muy buena pinta y además es de un blog que a mi me encanta: PepaCooks. Por supuesto a mi no me quedaron tan bonitos como en la foto, pero hice lo que pude.

Seguí la receta paso a paso, menos en la levadura. No se porque extraña razón mi panadero no quiere vender levadura fresca, y la verdad es que para mi es un engorro tener que ir a una gran superficie a comprarla. Así que decidí usar levadura en polvo, puse exactamente una cucharada de postre mas de lo que decía la receta. El resto lo hice a pies puntillas, no estoy para innovar (todavía).

Ingredientes para 8 piezas:

450 g de harina
125 ml de agua
125 ml de leche
1 huevo (agradecer a mis padres los huevos caseros que me mandan)
1 sobre de royal más una cucharada de postre (siento no ser tan precisa)
8 g de sal (la receta pone 8 gramos, yo puse una cucharada de postre)
5 g de azúcar (cucharada de postre menos llena que la de sal, si es un poco rudimentario, pero no tengo tantos instrumentos culinarios jajaja)
30 g de mantequilla derretida

Por supuesto, como becaria que soy no me puedo permitir muchos lujos, así que en vez de usar semillas de amapolas, decidí probar con ralladura de queso. Pero esto es a gusto del consumidor.

Manos a la masa:

  • Metí, tal y como decía PepaCooks, primero puse lo seco (la harina, la levadura, el azúcar, la sal) y después añadí los líquidos  pero un poquito templados. Después la mantequilla y la clara del huevo. Y comenzamos a formar la masa. No pensé que fuese a coger forma pero la verdad es que me quedo una buena masa, lisa y gordita. La tape con un paño de cocina y la deje crecer durante un hora exacta. Seguro que mi madre me diría algo como: a” eso aun le quedan 10 minutos” Pero para mi tenía una buena forma.
  • Con la masa hice 8 bolitas, y forme 8 donuts. Dejad un agujero grande que sino al crecer se os tapara y se perderá la forma. Volví a dejarlas reposar 10 minutos.
  • Ahora viene el paso más raro, poned agua a hervir y meter los bagels durante 10 segundos aprox. Si, a mi también me pareció extraño meter la masa en agua, pero la verdad es que se nota un montón este proceso.
  • Una vez sacados del agua los pintáis con la yema sobrante del huevo y añadís, en mi caso, queso rallado. Yo hice 4 lisos y 4 con queso, para ver que tal.

 

Y ya esta! Al horno durante 25 minutos, yo algo más, ya que tengo un horno bastante peleón.

Según el jurado de mi casa, están riquísimos. Me han sugerido que haga un montón para congelaros y poder desayunar todas las mañanas un bagel. Y ojo, en mi casa son muy críticos con mis aventuras culinarias 🙂